Pues bien amigos, hoy por fin voy a hablar en exclusiva de ello. Voy a revelar UNA de mis más preciadas fuentes. MI fuente, ¡mía y sólo mía! En realidad, todo procede de una persona que conoce los secretos del Universo y que los revela a mi y sólo a mi, completamente en exclusiva y en secreto. Estoy hablando de: ¡Lord Behausen!
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Lord Behausen, un místico asturianu con poderes paraanormales en posesión de la sabiduría universal Karmástica 8 de Alfa Centauri.
Lord Behausen vive en un caserón abandonado en un pequeño pueblecito perdido en Asturias, cuya localización no puedo facilitar por ser muy secreta. En realidad todo lo que rodea a Behausen es un misterioso y místico secreto misterioso. Behausen escogió ese lugar semanas después de tener la "Gran Revelación", cuando todavía se llamaba Aurelio Piedrafita Mohedano y llevaba una vida normal y corriente.
La historia de Behausen es curiosa y fuera de lo común. Durante 35 años su vida transcurrió normalmente, aunque siempre estuvo rodeado de lujos y de éxito. Behausen trabajó durante años en un bar de camarero por afición e invertía en Bolsa, aconsejando a amigos, parientes y grandes empresarios de éxito. Todo eso terminó un buen día, cuando descubrió que su novia se la estaba pegando con el butanero y le sacaba los cuartos. Ese día se rapó la cabeza al cero y fruto de la desesperación se echó al monte en pelotas.
Estuvo largo tiempo deambulando por el bosque y soportando el frío, la lluvia, el granizo, el hambre y toda una caterva de animales silvestres (ardillas, patos salvajes, ornitorrincos) que amenazaban con devorar sus pelotillas. Aurelio consiguió superar la terrible y desesperante hambruna comiéndose cinco kilos de Setas de la Sabiduría, que según él habían sido puestas allí por Seres de la 7ª dimensión. La Guardia Civil lo encontró al cabo de unas horas, medio muerto y con el estómago inflao. Lo llevaron directamente a urgencias y los malvados médicos de las farmafias le sometieron a dolorosas torturas para doblegar su mente, pero todas aquellas maquinaciones fueron en vano: Aurelio jamás volvió a ser el mismo, se había transformado para siempre en Lord Behausen, un ser ultraparahumano.
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Las Setas de la Sabiduría transformaron al corriente Aurelio en un ser con poderes paraanormales: Lord Behausen
Aurelio jamás regresó al bar donde trabajaba, olvidó los azares de la bolsa, liquidó para siempre el contacto con los poderosos, y deambuló perdido por varios pueblos de la comarca hasta que un día se le presentó una visión: Una joven bellísima con varios púlsares luminosos en el chackra de la glandula pilineal y un par de pechazos impresionantes, le señaló el lugar donde debería ubicar su residencia; un lugar que a pesar de parecer una casuza cualquiera, era en realidad una puerta hiperdimensional que comunicaba con otros mundos, puesta allí por seres superinteligentes de la Galaxia Gamma.
Behausen vive sin televisión, teléfono, radio o internet; jamás compra la prensa ni habla con la gente del pueblo. A pesar de estar aparentemente incomunicado, Behausen se entera de todo lo que sucede en el mundo, conoce los secretos mejor guardados del planeta y todas las tramas ocultas de las sociedades secretas, por muy ocultas que estén. Siempre voy a su Mansión cuando sucede algo extraño en el mundo (terremotos, guerras, atentados, elecciones, lluvias, etc) y necesito información de primera mano...
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La Mansión Behausen, un centro de sabiduría místico y puerta hiperinterdimensional hacia otros mundos
La Mansión Behausen es impresionantemente mística. Huele todo el rato a mirra, incienso y otras hierbas, hierbas de esas que te marean o te hacen reir si las hueles demasiado. Procura esconderlas siempre que ronda la Guardia Civil (debe ser para evitar que las analicen y descubran sus secretos primigenios). Adentrarse en el interior de su Mansión es como adentrarse en un museo lleno de misteriosos secretos ocultos y misteriosos. Las reproducciones de la cultura babilónica y sus rituales ancestrales se encuentran por todas partes. Figuras de reyes y tablillas mesopotámicas dan la impresión de estar en un lugar que se encuentra 7.000 años en el pasado. Las consigue siempre según él en un mercadillo del pueblo de al lado, y algunas se las traen unos chinos en furgonetas. Suele también esconderlas cuando anda cerca la Guardia Civil (el temor a que descubran sus secretos esas mentes inferiores debe ser grande).
Decora su mansión como un barco pirata fantasma: calaveras sonrientes, timones con telarañas, palos de media asta rodeados de zafiros en cofres cerrados, dándole un aire siniestro y atrayente. Tiene una fregoneta que el mismo montó con piezas de un desguace, y no deja entrar en ella a nadie. Dice que se trata de un transporte a dimensiones hiperparalelas, donde energías psíquicas residuales podrían alterar la estructura del espacio-tiempo despolarizando los átomos del cuerpo sin remisión, condenándote a vagar para siempre por la Zona Oscura desorejao y con un complejo de narices.
La zona oscura, el castigo para los que no se creen las historias de Behausen
Behausen habla todo el tiempo en clave, como en murmullos ininteligibles que se mezclan con insultos vulgares como los que pronuncia el Inombrable todo el tiempo (brrrrrrrah, braaaaaaaah, mmmmmmmh, cabronazzo, gilipipas), en un lenguaje sólo comprensible para mentes hiperdesarroyadas como la mía.
Sólo yo y unos pocos podemos entender sus diatribas. Y normalmente cuando logro descifrar sus jeroglíficos me quedo anonadado por su sapiencia. En ocasiones ni siquiera habla, su mente parece como perdida en desconocidos rincones de la psique. Entonces coge un bote de una pintura que él mismo fabrica con flores del campo mezcladas con sus propias heces, y comienza a pintarrajear sobre las paredes frases inconexas y símbolos casi incomprensibles para cualquiera de los mortales. Más tarde descubrí que aquellas mamarrachadas eran poemas de Lemuria escritos en Kriptoniano.
Símbolos inconexos desconocidos, incomprensibles y demasiado avanzados para el conocimiento humano, excepto para el Dotor Matriss por supuesto
En una visita a su Mansión le sorprendí una vez manteniendo un intercambio tántrico-xexual con un pez bastante gordo, como los que hay en la charca de al lado de su casa. Al principio me sorprendí bastante por aquella escena, pero él mismo comentó que aquello no era un pez, sino una Sirena de la Atlántida que había venido a visitarle. La misión de aquel ser era desentrañar secretos milenarios fruto de la codigicación en su sistema genómico que sólo podía ser abierto mediante un intercambio físico intenso. Al principio me costó un poco creer aquella historia, ya que a simple vista parecía un pez normal, pero después de estar en su casa unas horas fumando la Pipa Biolóndrica, acabé también por aceptar la verdad.
Las Sirenas de la Atlántida. Behausen se las cepillaba y luego las pasaba por la sartén, aunque no siempre necesariamente por este orden. Decía que no podía permitir que sus códigos abiertos fueran analizados por organizaciones ultrasecretas maléficosatánicas
Debo decir que a causa de su sabiduría y sus revelaciones, Lord Behausen es el objetivo NÚMERO UNO de las Mafias que gobiernan al mundo. Los Chuminatis, los Anfibiónicos y los Calamarípodos se lo han intentado cargar en más de una ocasión. En una de ellas, casi pierde la vida cuando canalizaron un armónico desde un satélite en órbita. En otra ocasión perdió el dedo meñique del pie izquierdo: el subarmónico fue enviado desde un agente de campo, que en forma de yunque le cayó en los pies mientras montaba un condensador de fluzo en su furgoneta.
Una noche unos esbirros Chuminatis se presentaron en las afueras de su finca e intentaron matarle con unos chrackras del lado oscuro. Recitaban mantras indescifrables e inenarrables. La transcripción de tales engendros no pueden ser reproducida por voz humana, sin embargo trataré de repetir aquellos sonidos aunque algo se pierda en la traducción. Aquellos entes decían algo así como: "¡Viejo chalado, que estás como una puta cabra, pasame un petas tío que mañana no tengo para la clase, eyyy pasmao!" o algo parecido. Y después de aquello se escuchaban unos golpes secos en el ventanal.
Al día siguiente encontramos en la cocina de su casa unos asteorides que aparentemente habían entrado a través de las ventanas. Asteroides formados por la fusión de la energía plasmática y espectral emitida por aquellos entes. Los asteoroides eran sospechosamente parecidos a las piedras del entorno ¿Cómo era posible tal coincidencia cósmica? Todo quedó claro: los oscuros entes Chuminatis poseen el poder de modelar la materia.
Ya continuaré comentando algo más de la historia de Lord Behauser en una próxima ocasión. Por ejemplo, hablaremos de algunas de las visiones que tuvo cuando se comió los cinco kilos de setas... En uno de sus trances, creyó discernir una figura que es bien conocida por todos nosotros...
¿casualidad o serendipia?
¿EN MANOS DE QUIEN ESTAMOS?